Simplifica el original antes de traducir
Utiliza una acción por frase y evita expresiones locales ambiguas. «Deja la llave sobre la mesa de la entrada» es más fácil de revisar que una explicación larga con varias alternativas. Mantén separados los horarios, las excepciones y el contacto. Si una instrucción original es confusa, traducirla a varios idiomas multiplica el problema.
Protege nombres y valores literales
Las direcciones, nombres de botones, contraseñas y códigos necesitan copiarse exactamente. Traduce la explicación que los rodea, no su valor. Revisa especialmente entrada, salida y uso de equipos. Si utilizas una herramienta de traducción, verifica el resultado con una persona capaz de entender el idioma y de seguir los pasos; no asumas que una frase fluida es correcta.
Revisa el recorrido completo del huésped
En Recibidor hay campos manuales en español, inglés, francés y alemán para textos públicos, privados y recomendaciones. Un campo vacío puede mostrar el original. Abre la guía en cada idioma utilizado y comprueba también las notas de los mensajes: elegir el idioma de la reserva no traduce lo que escribes tú. Cuando cambie una instrucción, actualiza sus versiones.
Lista de revisión
- Original claro y sin instrucciones contradictorias.
- Direcciones, claves y nombres literales intactos.
- Textos públicos y privados revisados por separado.
- Notas de mensajes en el idioma correcto.
- Todas las versiones actualizadas tras cada cambio.
Preguntas frecuentes
¿Recibidor traduce automáticamente?
No. Los textos se introducen y revisan manualmente.
¿Qué pasa si falta una traducción?
Puede mostrarse el texto original. Completa especialmente las instrucciones necesarias para entrar y salir.
Revisado el 11 de octubre de 2026. Adapta las indicaciones al alojamiento y a las condiciones de la reserva.